Entrevista a la psicóloga Eugenia Ordoñez: Sentirnos valiosos es la base de querernos y estar bien

Actualizado: 9 may 2021

Eugenia Ordoñez, es Argentina, Licenciada en Psicología por la Universidad Católica de Buenos Aires. Actualmente trabaja como psicóloga principalmente con adultos y adolescentes hispanohablantes en la ciudad de Hannover. Comparte praxis con una psiquiatra alemana, se introdujo en la meditación y la neurociencia. Realizó una maestría en Psicología Positiva por el Instituto Europeo de Psicología Positiva de Madrid en forma online, lo cual significó ”volver a reencontrarme con mi rol de psicóloga ampliando mi mirada con nuevas formas de entender a la personas”.

Desde muy temprano en su vida comenzó a trabajar lo cual le permitió gozar de independencia y se las arregló bastante bien sola: “eso te da la posibilidad de tomar tus propias decisiones, y no tener que consultar tanto a tus padres” . Pero fue en Alemania donde descubrió una nueva forma de ver la vida.

Su primer encuentro con el país del norte fue a la edad de 19 años cuando viajaba por distintas ciudades Europeas como mochilera. Tuvo una relación con un alemán lo que le ayudó a aprender el idioma y desenvolverse en la cultura y sociedad alemana. Una vez que no funcionó más la relación regresó a Argentina y encontró trabajo en empresas alemanas. Y en una de ellas, fue donde conoció a su actual marido cordobés, quien ya hablaba bien alemán y viajaba muy seguido a Alemania. Entonces, decidieron venirse y como todos los que tienen familia y migración se abocaron a aprender el idioma para poder adaptarse a la sociedad.


Nosotras: ¿Cómo llegaste a la psicología?

Eugenia: Yo estudié otras cosas antes porque fui muy inquieta después que salí del colegio. Estudié un tiempo ecología, me vine a mochilear a Europa, y después me vine a vivir un año a Alemania. Cuando regresé estudié un año periodismo, y después psicología con 23 años. Cuando di mi último examen ya estaba embarazada de mi primer hijo. Me fui a casa de mis suegros a hacer mi tesis y ellos lo cuidaban mientras yo estaba todo el día escribiendo. Y cuando fuí a rendir el examen de grado, él tenía más o menos 8 meses, me recibí siendo mamá.


Nosotras: ¿Cómo fue el encuentro otra vez en Alemania? Esta segunda vez ya no estabas sola, sino que llegaste con tus hijos y con tu marido. Si bien tu marido tenía un pie seguro, pero cómo fue tu caso en lo profesional?

Eugenia: Bueno sí la verdad que a mí me costó. Siempre digo que tuve que armarme una vida cuando vine acá. Por un lado, mi marido tenía su proyecto laboral. Mis hijos su colegio y una vez que los chicos estuvieron acomodados, me pregunté: ¿ahora qué hago yo? Era como la gran pregunta. Y empecé un proceso de acompañamiento con una coach, una especialista en expatriaciones. Y me ayudó muchísimo porque yo al principio estaba muy enojada de estar acá. Yo lo vivía como una injusticia. Vine a acompañar a mi marido porque él tenía su proyecto. ¿Y yo qué? Había dejado mi trabajo en Argentina que me gustaba mucho. Así que me tuve que amigar con la idea de que estaba acá, para eso busqué ayuda con una profesional Y bueno, empecé a ver esto como una oportunidad, y elegir a ver qué podía hacer. Y esa es la ventaja de hacer estos cambios tan drásticos. Te pone frente a una hoja en blanco. Al tener la parte económica cubierta por el trabajo de mi marido, me sentí con más libertad de hacer algo que no necesariamente tuviera que generar una entrada de dinero importante En Argentina yo tenía que trabajar mucho porque allá la vida es muy cara.


Nosotras: Las circunstancias son otras que en Latinoamérica, ¿qué fue lo que enriqueciste?

Eugenia: Acá en cambio me encontré con que quizás tenía más posibilidades de hacer otras cosas o de trabajar menos tiempo. A nivel familiar nos enriqueció muchísimo porque descubrí mi rol de mamá: estar más presente, tener más tiempo, cosa que no tenía antes. En Argentina, tenía una niñera que cuidaba a los chicos y yo me iba a trabajar todo el día. Y acá no tienes ayuda, estás mucho más tiempo en la casa. Descubrí que eso puede tener su parte linda sobre todo para mis hijos. Me acuerdo un día que mi hijita de 4 años me agarró la cara y me dijo: “mamá, amo esto de verte todo el tiempo”. Y yo casi me derrito y me dije: bueno será así hasta que estén un poco más grandes. Y adopte ese rol de estar más presente para ellos, por supuesto, con momentos de crisis y decir: “me quiero ir corriendo pero por otro lado, con estas frases de mi hija. Me digo: “está bien y esto es lo que tengo que hacer ahora. “


Nosotras: Interesante lo que planteas porque la sociedad latinoamericana nos dice que “tenemos que ser profesionales”, y olvidamos lo importante cuál es el rol de la maternidad asumida desde el corazón. Entonces, tenemos esta doble situación: somos madres, pero no debemos olvidarnos que también somos mujeres y cumplimos diferentes roles. ¿Cómo crees que puede lograrse ese equilibrio y cómo respetar al otro en el rol que quiera, ya sea como madre y profesional o ambas?

Eugenia: Hay algo claro en lo que tú dices, que tiene que ver con lo que cada una elige. Esto es un poco la diferencia de disfrutar el rol de maternidad. Cuando uno lo puede elegir, se puede decir: “yo dedico estos años a criar a mis hijos” y no sentir que lo haces porque no tienes otra opción si no que sea una elección familiar o de pareja, pero que sea de acuerdo mutuo. Tengo muchas amigas con hijos pequeños y les digo: “hay luz al final del túnel”. Créeme que después puedes volver hacer lo que quieras, a tener más libertad.

Los niños pequeños son muy demandantes y hay que tratar de hacerse espacios para hacer lo que te gusta. Una actividad manual, ejercicio o encontrarse con una amiga para que no sea todo el tiempo cuidando niños pequeños. Que no puede sentir que posterga su desarrollo profesional. Son unos años la verdad, pero son decisiones muy personales. En mi caso yo veo los frutos de haber estado esos 3 años aquí en Alemania muy abocada a ellos. Para mí es una gran satisfacción verlos ahora como personitas independientes.


Nosotras: Uno deja mucho amor, energías y tiempo; y se siente muy poco valorado en lo que hacemos, ¿qué opinas?

Eugenia: En mi caso tengo 45 años y siento que tengo un montón de años por delante para dedicarme a mi parte profesional. Creo que es importante hacerlo tranquilamente y sin culpa. Cuando se tiene hijos pequeños ayuda el pensar que ya vendrá la etapa en que se me pondré otra vez en primer lugar, en la parte profesional con la satisfacción a la vez de haber cumplido con esa etapa de mamá 100% presente. Pero son decisiones muy de cada uno. Hablaba con una amiga que está criando, tiene un bebé de un año y una chiquita de 4. Ella misma dice que:: “el único que está trabajando es su marido”. Yo le digo que no. Acaso tú no trabajas, tú no crías a los niños, no te ocupas de la casa. Es mucho más difícil tu trabajo que el de tu marido.

Valorarnos es algo que necesitamos todas las personas tanto hombres como mujeres en el rol que sea que estamos teniendo. Porque partiendo de la base de esa autovaloración, de sentir que tenemos algo para ofrecer, es que nos sentimos valiosos. Es la base de querernos y estar bien con nosotros mismos. Y si tenemos esa base, eso va a hacer que podamos encontrar cierta serenidad y satisfacción en cualquier cosa que hagamos a lo largo de toda nuestra vida. Llegar a eso no es fácil, es un proceso que requiere de mucho autoconocimiento y capacidad de reflexión.


Nosotras: Ahora vas a trabajar con Nosotras. ¿Cuál es tu tarea, qué es lo que realmente te llevo a trabajar en esta organización?

Eugenia: Me pareció buenísimo que existiera una iniciativa tan focalizada en ayudar a las mujeres hispanohablantes. Porque sabemos todas, que las inmigrantes se pueden sentir muy solas en un país extranjero. Y si a esto se le suma problemas que tienen que ver con violencia encontrar apoyo en nuestro idioma es muy fundamental. Pienso que mi experiencia y mi trabajo de psicóloga puede servir también como apoyo a las voluntarias. Puedo aportar en ambos focos: acompañar a las personas que consultan, identificar en qué estado psíquico se encuentran y qué tipo de ayuda psicológica requieren,y, a la vez, apoyar a las voluntarias.

 

Para las que quieran consultar pueden ir a la página de Salud Mental Hannover en el facebook con la dirección: https://www.facebook.com/saludmental.hannover


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