Ingrid Olivares, Neuropsicóloga: en la crianza: hay que generar "aprendizaje y habilidades"

Actualizado: 26 de abr de 2021


Ingrid Olivares, es de la capital de Colombia, Bogotá. Dejo el frío de los Andes para llegar al frío en Neuss, Alemania. Pero el calor lo lleva en el corazón y lo ha impregnado en su proyecto familiar y su trabajo en Neurokinder&Familie, del cual es su fundadora.

Se instaló definitivamente en este país del norte europeo y así como muchas, dejó su familia para poder hacer la suya. Ingrid tiene 4 meses de embarazo y aunque su vida no ha sido siempre tranquila, esta nueva etapa la empapa de positivismo y de amor.

Desde muy temprano comenzó a trabajar para apoyar a su familia y con el tiempo comenzó también a desarrollarse en lo profesional. Es licenciada en preescolar, en la Corporación Internacional para el Desarrollo Educativo, CIDE, y tiene una maestría en Neuropsicología en la Universidad Internacional de la Rioja, UNIR, España.


La salud comprometida y la valoración de los momentos.


Pudo realizar casi todos sus estudios a través de becas, ya que las condiciones económicas en su casa, no le permitían poder pagar la universidad. La vida durante la maestría fue muy intensa, trabajaba durante todo el día, inclusive los fines de semana y durante las noches debía realizar los trabajos para su formación. Naturalmente con este ritmo de vida, el cuerpo comienza a enfermarse: “bajé en un mes 20 kilos. Es que uno cree que como se es joven, se puede hacer todo. En ese momento entendí que debía hacer una pausa y ser más consciente de mi cuerpo, aprendiendo a tener más paciencia y ha tomarme las cosas de manera más relajada. El venirme a Alemania también ayudó a ese proceso; a ser más consciente, a vivir mi momento, a mirar más al otro y a cerrar un ciclo en mi vida”.

Lamentablemente, recibe la noticia que su madre estaba muy enferma. Recuerda que fue el peor viaje de su vida. Si bien, su madre logró salir del hospital, los médicos dijeron que su recuperación, fue un milagro. Eso también le hizo reflexionar otra vez, que estuvo muchos años de su vida solo trabajando y perdiendo la oportunidad de poder disfrutar más a su familia. Es por eso, que ahora ve la vida de manera diferente. Y eso fue gracias a esa ida a Colombia y la dedicación que tuvo con su madre. Es ahí donde se dio cuenta de la importancia del tiempo y cuidar los momentos: “Hay que agradecer el momento y abrazarlo. Ya que eso genera frutos”, nos dice Ingrid.


El nacimiento de un nuevo proyecto


Nosotras: ¿Cómo llegaste a fundar Neurokinder&Familie?

Ingrid: Cuando pensaba que ya íbamos a tener el primer bebé, empecé a seguir un grupo de mamás por Facebook. En el grupo, me di cuenta que muchas mamás hacían consultas acerca del desarrollo de los niños y comencé a responder. Conversé con mi esposo, que también es psicopedagogo y psicólogo de familia. Y le comenté que quería crear un consultorio online para hispanohablantes, para poder brindar consejería y ayuda. Desde ese momento nació Neurokinder&Familie.


Nosotras: ¿En qué consiste tu trabajo y cuál es el concepto?

Ingrid: Brindar apoyo, aconsejar a los padres en temas de crianza, desarrollo, neuropsicología y trastornos del lenguaje. Se puede empezar con niños de meses de edad hasta 12 años. Trabajamos con la familia entera, no sólo con el niño. Aquí lo que se busca es estimular al niño, dependiendo de cada etapa de aprendizaje.

La modalidad es a través de paquetes con 6 sesiones, que incluyen todo un plan de trabajo según las circunstancias de cada familia, con apoyo de asesoría inmediata.


Nosotras: ¿Quiénes son los que recurren a tí?

Ingrid: Padres con hijos de 2 a 3 años, donde está la crisis de crianza con el niño, o niños que hablan más de un idioma y se trabaja el desarrollo de lenguaje, berrinches, pataletas, trastornos del aprendizaje, cuando los padres se están separando, por ejemplo.


Nosotras: Según tu experiencia, ¿qué palabras son las que nunca se le deben decir a un hijo?

Ingrid: Todo lo que tenga carga negativa. El “no” es una palabra que tenemos muy arraigada y nos cuesta sacarla de nuestro vocabulario. El cerebro automáticamente al recibir un “no” por respuesta, lo evoca. Es por eso que siempre debemos actuar en positivo y dar alternativas.

Otra falla que cometemos, es castigar a los niños con la comida: “¡Lo voy a dejar sin postre!” Cuando castigas a un niño de 3 años dejándolo sin postre, luego se transforma en un adolescente de 15 años que quiere comerse todos los postres y puede comenzar a desarrollarse un trastorno de la alimentación. (No significa que suceda, todo es una posibilidad).


Nosotras: Qué importante es lo que dices acerca de la alimentación, porque a esa edad comienzan los teatros a la hora de comer. ¿qué consejo le darías a los padres frente a una situación así?

Ingrid: Tener mucha paciencia y respirar. Al respirar oxigenas el cerebro. Puedes retirarte un momento lejos del niño, respirar y meditar acerca de lo que le vas a decir. Es que en ese momento tú estás educando y hay que tener mucho cuidado con lo que se dice. Hay que tener presente que con cada reacción que se tenga frente al niño, tú le marcas y el niño recuerda. Buscar alternativas y no culpar es importante.


Respirar y pensar en la crianza positiva


Nosotras: ¿Cuál es la importancia de ser padres conscientes hoy en día?

Ingrid: La paternidad en sí es un acto de crecimiento personal, y ese acto se hace día a día con los hijos. Ojalá antes de ser padre pudiéramos sanar situaciones negativas que han pasado alrededor de nuestra vida, y que, muchas veces, vienen de nuestros ancestros. Desde la crianza que nos dieron nuestros padres, de la crianza que dieron nuestros abuelos a nuestros padres y pasando por todas las generaciones.

Ser un padre consciente en la crianza no siempre es fácil, pero tampoco es algo imposible. Para ello, hay que hablar de ciertos mitos que hay alrededor de la crianza, que pasan de generación en generación, ya que con estos mismos patrones, educamos a nuestros hijos.

Una de las prácticas muy comunes en la crianza, es que comenzamos a creer ciertas mentiras, por ejemplo: “hay que dar a los niños todo lo que nos hizo falta”. Y no, es en esto momento que “le enseñamos a nuestro hijo a pescar y no a comerse el pescado”. Dar esas pautas de crianza, es manejar la parte emocional del chico. Otro mito es: “para educar hay que castigar”, y no. No estamos viviendo en épocas de hace 30 años. La crianza de hoy es totalmente diferente, y no tengo porque estar gritando y castigando. Por eso se habla que para criar en consciencia, esa consciencia sale del vientre materno.

Otro mito, es seguir las tradiciones familiares. Es diferente la crianza que nos dieron a nosotros que ya tenemos más de 30 años a la actual. No es la misma crianza de hace 60 años cuando al niño de 3 años lo mandaban a recoger leña. En la actualidad, esa acción se habla de trabajo forzado. Lo importante es preguntarse:¿sigo con ese arraigo para mi hogar? Por supuesto, que el maltrato, no.


Nosotras: Entonces, ¿cuáles son tradiciones o temas positivos?

Ingrid: Una tradición de celebrar la navidad, esa debe estar presente así como la celebración de cumpleaños. De la importancia que tiene los padres y los hijos.

Lo importante es que nuestros hijos sean felices, pero no sobreproteger. Hay que hacerlo como el juego del yo-yo, soltar y recoger. Importante es que mi hijo llegue a trabajar el qué hacer, el ser, y llegar también a tener. Nosotros no vamos a llegar a ser padres perfectos. El objetivo es ser papá, mamá, en un crecimiento personal y tener que tirar para adelante a nuestros hijos. Pero hay que enseñar a nuestros hijos, que para llegar lejos hay que ganar y trabajar. No hay que generar competencia sino aprendizaje y habilidades.




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